pintura electroestatica

¿Qué es y cómo funciona la pintura electrostática? 

La mayoría de las personas conocen la pintura disuelta que se vende en botes. Sin embargo, en el mundo industrial es bastante común utilizar la pintura electrostática, un método de pintado que puede hacerse totalmente sin agua en una de sus variantes y utilizando electricidad para fijar el pigmento en polvo sobre una superficie de un material conductor. 

El hecho de no utilizar agua tiene algunas ventajas, como evitar el uso de disolventes y eliminar el proceso de secado. Además se obtiene un mejor rendimiento de la pintura. Pero estos son solo algunos de los muchos beneficios que ofrece esta forma alternativa de pintar superficies metálicas. 

¿Qué es la pintura electrostática?

La pintura eléctrica consiste en cargar electrostáticamente con polaridad negativa unas partículas de pintura en polvo mediante un pulverizador especial. Esta máquina utiliza un campo eléctrico para ionizar las partículas de pintura, que luego se proyectan hacia la superficie a cubrir.  

Por otro lado, la superficie que se va a pintar está conectada a tierra, convirtiéndose de esta forma en un polo positivo y permitiendo que las partículas cargadas negativamente se adhieran a ella debido a la atracción electrostática 

Este proceso garantiza que las partículas se adhieran de manera firme y uniforme, proporcionando un acabado liso, duradero y de alta calidad una vez la pintura se cura en un horno a alta temperatura. 

Conviene diferenciar al tipo de pintura electrostática que utiliza pintura líquida de la pintura electromagnética, ya que se tratan de métodos distintos.  

 

Tipos de pinturas electroestáticas

Existen dos variantes principales de pintado con electricidad: 

  • Pintura electrostática líquida: la pintura se atomiza con una pistola y se ioniza mediante unos electrodos de alta tensión. 
  • Pintura en polvo electrostática: la pintura ya viene en forma de polvo y se ioniza al pasar por un pulverizador diseñado para ello.  

En general, la que se realiza en seco suele ofrecer más ventajas como un mejor acabado, sin burbujas y con menos imperfecciones, aunque a mayor costo. Dentro de la pintura electroestática en polvo se pueden distinguir los siguientes tipos: 

Pinturas epoxi

Las pinturas epoxi ofrecen una excelente resistencia química y a la corrosión. Una vez aplicadas se curan en un horno a una temperatura entre 180 y 200 grados centígrados.  

Esta pintura presenta una excelente resistencia a altas temperaturas y a productos químicos agresivos. Esto la hace ideal para su uso en equipos que trabajan en condiciones exigentes como el pintado de coches en fábrica. 

Pinturas de poliéster

Las pinturas de resinas de poliéster proporcionan acabados muy decorativos de alta calidad y resistencia a condiciones meteorológicas extremas como la humedad contínua y los cambios bruscos de temperatura.  

 Este tipo de pinturas requieren un curado a temperaturas de 180 a 210 grados centígrados.  

Aunque es excelente para piezas expuestas a la intemperie, se usa en todo tipo de productos como en electrodomésticos, ordenadores, máquinas industriales y objetos decorativos. 

Pinturas epoxi-poliéster

Estas pinturas híbridas combinan las resinas epoxi y de poliéster para lograr lo mejor de ambos tipos. Unen las propiedades de resistencia química de las epoxi con los acabados decorativos de las poliéster, logrando excelentes prestaciones para usos industriales o decorativos. 

 

Ventajas de la pintura electroestática

La pintura electrostática tiene múltiples beneficios frente a los métodos tradicionales de pintura con disolventes: 

  • Mayor rendimiento y menos desperdicio de pintura. Se deposita hasta un 90% del producto. 
  • Se obtienen acabados más uniformes, lisos y duraderos. Sin grumos, burbujas, escurrimientos y otros defectos propios de la pintura común. 
  • Puede aplicarse de forma efectiva sobre superficies complejas e irregulares. 
  • Ofrece un alto grado de protección contra la corrosión. 
  • Y uno de los más importantes para la industria es que permite automatizar y agilizar los procesos de pintura. 

Además de estas ventajas generales, cada tipo de pintura electroestática tiene beneficios a nivel individual: 

  • Las pinturas epoxi ofrecen la máxima resistencia química y a la corrosión. 
  • Las pinturas de poliéster logran unos acabados de alta calidad decorativa. 
  • Las pinturas híbridas combinan las mejores propiedades de cada tipo. 

Sobre qué productos se puede aplicar la pintura electroestática

Como es de esperar, las aplicaciones de la pintura eléctrica son muy variadas. 

Algunos de los productos en los que se aplica con más frecuencia son los fabricados en la industria del metal, con el fin de proteger los objetos metálicos, como piezas de maquinaria, muebles o estructuras.  

También se aplica en equipos eléctricos como carcasas y bobinas de motor, transformadores, interruptores y cajas de conexiones eléctricas. Además, también es común aplicarla en equipos de jardín, juguetes, cuadros de bicicletas, equipos de gimnasio, etcétera.  

Otros sectores donde se suele aplicar es en la agricultura, construcción, electrodomésticos, arquitectura e industria automotriz.  

Su gran flexibilidad para depositarse de forma muy uniforme en todo tipo de superficies complejas la hacen apta para muchos tipos de productos. 

 

Método de empleo de la pintura electroestática

El proceso para aplicar la pintura electrostática es sencillo y consta de los siguientes pasos: 

  1. Preparar y limpiar la superficie a pintar. 
  1. Cargar electrostáticamente la pieza (polo positivo). 
  1. Pulverizar la pintura ionizada (polo negativo) para que se adhiera. 
  1. Calentar en horno para polimerizar y curar la pintura. 

Dependiendo del tipo de pintura, se aplicarán diferentes temperaturas y tiempos de curado en el horno. Por ejemplo, las pinturas epoxi y de poliéster necesitan temperaturas alrededor de 180 grados centígrados durante un tiempo de unos 15 a 30 minutos. 

 

¿Qué temperatura soporta la pintura electrostática?

Los recubrimientos en polvo son especialmente adecuados para soportar altas temperaturas. Por eso son muy recurridas por fabricantes de productos que van a tener que soportar condiciones térmicas exigentes. Algunos ejemplos son las estufas o las barbacoas. 

La pintura aplicada sobre estos objetos puede soportar temperaturas de alrededor de 500 grados centígrados sin agrietarse ni alterar sus colores. 

¡Compártelo!

Facebook
Twitter
LinkedIn

Post relacionados